jueves, 25 de abril de 2013
SUCESOS EN GRECIA ANTIGUA ORDENADOS POR FECHAS
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
PARNTHROPUS BOISEI
Paranthropus Boisei
El primer hallazgo de un fósil de esta especie lo debemos a Louis Leakey, quien en 1959 reportó el hallazgo de una nueva especie "Zinjanthropus", en la garganta de Olduvai, en Tanzania. Este especímen fue datado en 1,8 millones de años. Hallazgos subsecuentes de esta especie se produjeron en el norte de Tanzania, en el norte de Kenya y en el sur de Etiopía. |
Esta
especie ha sido descrita "como P. robustus, pero más", ya que tiene un cráneo
más desarrollado incluso, muelas más expandidas, y más pequeños caninos e
incisivos.
Los medioambientes en que P. boisei vivía varían
considerablemente. En Olduvai los fósiles estaban depositados cerca de un lago;
cerca del borde de éste crecían árboles, pero daban paso rápidamente a una
pradera seca.
En Etiopía, durante el espacio de tiempo en que vivió esta
especie, hubo un resecamiento del clima, aunque el bosque probablemente
persistió alrededor de los cursos de agua, de donde salieron los depósitos
fosilíferos. Así, podemos ver que la aparición de esta especie no coincide con
un cambio climático, como en Sudáfrica. Más aún, durante el largo espacio de
tiempo en que vivió esta especie, no sufrió cambios anatómicos sustanciales,
pese a los grandes cambios climáticos de su época.
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Convivieron
con los Homo durante 1,5 mill. de años. El Bosei fue encontrado por el
matrimonio Mary Leaky y Louis Leaky en 1959 y vivió hace 1,8 mill. de años.
Presentaban un claro dimorfismo sexual en tamaño corporal. Es posible que
formaran comunidades de varios machos emparentados, en las que cada uno
agruparía un pequeño harén de hembras.
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miércoles, 17 de abril de 2013
PARANTHROPUS ROBUSTUS
Paranthropus Robustus
El Paranthropus Robustus fue encontrado en cuevas de breccia en Kromdraai y Swartkrans, en Sudáfrica. Data de hace 1,9 millones de años hasta 1,5 millones de años. P. Robustus se distingue por un masivo aparato masticatorio, con premolares y molares grandemente expandidos. |
Los
dientes frontales, sin embargo, son mucho más chicos comparados con los de A.
africanus, así que la cara es mucho más corta. La arquitectura de la cara está
construida fuertemente para soportar las tensiones generadas por la dentición.
El tamaño del cerebro es mayor que el de A. africanus, pero es difícil estimar
su proporción con respecto al cuerpo, por la falta de fósiles postcraneanos. El
cerebro, sin embargo, era lo suficientemente pequeño como para que los músculos
masticatorios lo rodearan, formando una "cresta sagital".
La aparición de
esta especie está asociada a un resecamiento del clima en África del sur.
Sabemos que P. robustus vivía en praderas abiertas, al contrario de A.
africanus, que vivía en ambientes más selváticos. Teniendo en cuenta esto,
podemos comprender que la dentición de P. robustus estaba bien adaptada para
masticar lo que su ambiente le ofrecía - rizomas, tubérculos, y cosas
así-.
El único tipo de herramienta posiblemente asociado con esta especie
son fragmentos de hueso y cuernos encontrados en Swartkrans. Estos fragmentos
están desgastados de la misma forma en que se desgastarían si hubieran sido
usados para excavar. Hay que añadir que no hay otra evidencia firme acerca del
uso de herramientas en Paranthopus.
Convivieron con los Homo durante 1,5 mill. de años. Es el único de esta especie encontrado en el sur de África y no en el este. Presentaban un claro dimorfismo sexual en tamaño corporal. |
LA EVOLUCIÓN HUMANA
Evolución Humana
Sólo hace 30.000 años que se sabe de la existencia de una especie, el homo sapiens pero si no hubiera perdurado esta especie, hubiera sido otra, como por ejemplo los neanderthales o los homo erectus. |
A lo
largo de la Historia han vivido más de 6.000 especies de monos, de los cuales,
la gran mayoría se ha extinguido y en nuestros días existen alrededor de 120
especies. Los seres humanos y los monos modernos tienen antepasados
comunes.
Algunas de esas especies ancestrales se desarrollaron y
evolucionaron convirtiéndose en los monos de hoy en día, mientras que otro grupo
siguió otra vía evolutiva diferente y se convirtieron en los seres humanos
actuales. Saber qué sucedió y cómo es una tarea ardua y complicada. Sobre todo
porque todo lo que se conoce es a través de los restos fósiles que se encuentran
en los yacimientos.
Si tuviéramos que hacer un gráfico del proceso
evolutivo del hombre no recurriríamos a una escalera, sino a una especie de
árbol con ramificaciones. Serían distintos los senderos por los que habían ido
las diversas especies de homínidos, pero si quisiéramos reconocer al primero que
se podría llamar homínido, lo identificaríamos con la aparición del homínido
bípedo (que anda sobre dos patas). Ésta es la característica que se asocia a la
familia de los homínidos.
El primero existió en África del Este hace seis
o siete millones de años. Sería un ser parecido a los simios de entonces, y en
cierto modo sería bípedo aunque no completamente, ya que la bipedación se
desarrollaría de manera gradual.
Luego este homínido hizo dos salidas
desde África. Una primera por el Oriente Próximo y Medio hacia Europa
protagonizada por el homo erectus hace 1.800.000 años, y así se pobló con
homínidos todo el Viejo Continente. Homo Erectus en Asia, homo Erectus que
evolucionarían a hacía neanderthales en Europa y homos erectus en África que
evolucionarían hacia homo sapiens.
Posteriormente, unos 200.000 años
atrás vuelve a salir de Africa los homo sapiens y desplazan de Asia y Europa a
los erectus y neanderthales. Nosotros somos la consecuencia de esta última
salida pero aún no se sabe cómo los homo sapiens anularon al resto de especies.
Si observamos entre la bibliografía los libros publicados hace unos 20 años, con las últimas variaciones en la Paleoantropología, nos damos cuenta que aquel sencillo gráfico que reflejaba la Evolución del Hombre, desde el Australopithecus hasta el Homo Sapiens Sapiens, pasando por Homo Habilis, Homo Erectus y Neandertal, ya no tiene nada que ver con la complejidad de nuestro árbol genealógico actual.
AUSTRALOPITHECUS AFRICANUS
Australopithecus Africanus
El primer descubrimiento de los australopitecos se produjo en Africa del Sur, y lo constituía un cráneo infantil procedente de Taung, cuyo estudio realizó R. Dart en 1924. |
La
mayoría de los yacimientos proceden de Africa del Sur, principalmente
Sterkfontein y Makapansgat, encontrándose restos de probables africanus en el
Omo (formación Shungura) y Koobi Fora. Por lo general, en Africa del Sur los
restos se encuentran en yacimientos en cueva, o procedentes de cuevas
posteriormente desmanteladas por la erosión, de manera que aparecen en brechas
concreccionadas que presentan una gran dificultad de extracción.
En este
sentido, la antigüedad y características de los hallazgos hacen más difícil su
datación que en África oriental. Así en el caso de Taung la tendencia más
reciente es asociar el depósito a la actividad de carnívoros y no a los
homínidos. Durante largo tiempo el problema de la asociación a útiles líticos y
fauna introdujo la polémica sobre la capacidad cazadora y utilización de
instrumentos por el Australopiteco, surgiendo la teoría osteodontoquerática de
R. Dart.
En la actualidad no se les niega la capacidad de utilizar
instrumentos, dada la protocultura detectada en los chimpancés, pero sí su
capacidad cazadora. La cronología es difícil de determinar, situándose como
probable los 2 millones de años, según se ha detectado en Sterkfontein y
Makapansgat. Sterkfontein era una cueva en la que se acumularon los depósitos a
través de fisuras. Estos depósitos fueron después cimentados con los derrumbes
del techo y paredes de la misma, formando una brecha que la erosión posterior
dejó en superficie. Makapansgat se debe a una acumulación de fauna producida por
una ocupación de hienas, sin que aparezcan instrumentos líticos y se le ha
atribuido una edad, quizá demasiado antigua, de 3 millones de años.
Las
características de A. africanus, también denominados A. gracilis por oposición
al A. robustus, se basan en una capacidad craneana de 430 a 520 centímetros
cúbicos, con una media de 440 centímetros cúbicos, un 10 por 100 más que en el
A. afarensis. En general la cara es más corta y presenta menor prognatismo,
unido a un menor tamaño de las piezas dentarias. Los caninos son cortos y no se
ha detectado dimorfismo sexual en el tamaño de los mismos. Asimismo desaparece
el diastema, o es muy raro. En resumen, se ofrece una reducción de los caninos e
incisivos, y hay un mayor énfasis de la masticación en el resto de la
dentición.
El esqueleto postcraneal es similar al A. afarensis. Era bípedo pero también un ágil trepador de árboles. El peso y la altura estimada recientemente para individuos adultos se encontraría entre los 33 y los 67 kilos y su estatura media oscilaría alrededor del 1,45 metros. |
El
primer A. Africanus encontrado fue el "Taung baby", el fósil de un niño, que
murió entre los tres y cinco años. Raymond Dart tuvo la suficiente inteligencia
para darse cuenta que este fósil representaba una nueva especie. Sin embargo, al
publicarlo, tuvo que enfrentar el descrédito y la indiferencia.
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martes, 16 de abril de 2013
LOS TIGRES DIENTES DE SABLE (SMILODON)

Tigre de dientes de sable (Smilodon)
Los tigres de dientes de sable del género Smilodon (“diente-cincel”) aparecieron hace unos dos millones y medio de años en América del Norte. La especie más antigua, Smilodon gracilis (“diente-cincel grácil”), pesaba entre 50 y 100 kilos, y vivió en Norteamérica hasta hace medio millón de años. Fue sustituido por Smilodon fatalis (“diente-cincel funesto”), que vivió desde hace un millón y medio hasta hace unos 12.000 años, y se extendió por el oeste de América del Sur; medía un metro de altura en la cruz y pesaba entre 150 y 300 kilos, más o menos como un tigre siberiano. Pero una especie aún mayor, Smilodon populator (“diente-cincel devastador”), apareció hace un millón de años en América del Sur, al este de los Andes.
Fue el paleontólogo danés Peter Wilhelm Lund quien, en 1841, describió la especie Smilodon populator a partir de los huesos fósiles que había descubierto en cuevas cercanas a la población de Lagoa Santa, en el sureste de Brasil. Es el mayor felino de dientes de sable que conocemos, con una altura en la cruz de 1,25 m., 2,6 metros de longitud y un peso estimado de entre 360 y 500 kilos.
Los caninos superiores, de treinta centímetros de longitud, sobresalen unos diecisiete centímetros de la mandíbula. Son curvos, con el borde posterior serrado. A diferencia de los caninos de los felinos actuales, que son cónicos, los de Smilodon son de sección oval, más largos que anchos, lo que los hace más frágiles; el impacto con un hueso podía romperlos. Así, el animal se había especializado en la caza de animales más grandes que él, con grandes partes blandas de las que alimentarse. Su técnica de caza también era diferente de la que usan los felinos actuales. Éstos estrangulan a su presa con un mordisco en el cuello, lo que conlleva una lucha de varios minutos. Esta lucha, en el caso de Smilodon, podría ser fatal para sus colmillos, así que el tigre de dientes de sable, con sus musculosas patas delanteras, inmoviliza primero el tronco y la cabeza de su presa y la degüella después, cortándole la tráquea y la yugular de una dentellada, con lo que la muerte es casi instantánea.
Se han encontrado huesos de Smilodon con lesiones curadas, lo que indica que el animal vivía en manadas, donde los adultos sanos cuidaban y alimentaban a los individuos heridos o enfermos.
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